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Torres muy vulnerables

Torre de la Casa de Evaristo Sánchez Martínez en Zorrilla. :: P. A. / AGM

Torre de la Casa de Evaristo Sánchez Martínez en Zorrilla. :: P. A. / AGM

Los edificios protegidos y catalogados del recinto histórico sufrieron importantes daños como consecuencia de los terremotos de mayo pasado. Los remates singulares de las casas solariegas, torres muy vulnerables, se resquebrajaron literalmente por efecto de los movimientos sísmicos. Grandes fragmentos cayeron a la vía pública mientras otros quedaban en lo alto haciendo verdaderos equilibrios.

Una legión de técnicos se movilizó y desplegó por todo el casco antiguo de la ciudad para establecer el estado de estas estructuras que antaño se podían contabilizar por decenas y de las que hoy en día apenas queda una treintena. Los responsables estudiaron inicialmente aquellos elementos que podían suponer un riego de vuelco o caída hacia la vía publica, con el consiguiente peligro de causar daños a los viandantes de esas zonas.

También se tuvieron en especial consideración aquellos elementos que se corresponden con la arquitectura tradiconal lorquina, entre los que se encuentran los llamados ‘torreones de escalera’. Las medidas fueron de extrema urgencia, ya que habías que aplicar los tratamientos oportunos para evitar su colapso. Las actuaciones en torreones amparadas por el primer decreto abarcaron a un total de seis de estos remates singulares. El segundo, contempló el resto, cuatro.

Inicialmente se comprobó el estado de los elementos que configuraban los torreones de escalera. A continuación se procedió a la estabilización de estas infraestructuras y de sus cubiertas, con actuaciones en los muros de carga que los sustentan. También se eliminaron los elementos con riesgo de inminente caída sobre la vía pública.

En algunos de ellos, tuvieron que acometerse demoliciones parciales de elementos de la edificiación con alto riesgo de caída o vuelco hacia las edificiaciones colidantes o hacia la vía pública. Las edificaciones incluidas en la primera fase de los trabajos fueron la Casa de Evaristo Sánchez Martínez, situada en la calle de Zorrilla 3 y 5. Su torreón fue estabilizado y se actuó en su techumbre, muy deteriorada como consecuencia de los terremotos.

También fueron estabilizados los torreones del número 2 de la calle Gigante; de la Casa de los Mula, en la Plaza Juan Moreno, 4, donde también hubo de apuntalarse de urgencia su escalera y actuar sobre elementos de fachada y cubierta; y en un inmueble de la pedanía de El Consejero catalogado como bien protegido.

En el carril de Caldereros, en otro inmueble catalogado como bien protegido, también se consolidó su torreón. Y en la calle Juan de Toledo esquina con Alcaraz, en la que fue antigua casa del Paso Blanco, se llevaron a cabo trabajos para estabilizar su torreón y actuaciones en elementos de la cubierta con peligro de desprendimiento.

Las obras en este lugar fueron muy dificultosas, dada la altura del inmueble. Hubo que instalar una grúa de grandes dimensiones que durante días mantuvo cortada la calle Corredera. Pero los técnicos solo tuvieron oportunidad de llegar a dos de las caras de la torre. Para acceder al resto se colocó otra grúa frente a Santo Domingo. La torre está estabilizada, aunque los trabajos no han concluido, ya que aparece abrazada por un cinturón de hierro forjado que la mantiene en pie a la espera de nuevas actuaciones.

Segunda fase de los trabajos

Al primer decreto siguió un segundo, con fecha 31 de octubre. En él, se establecían medidas complementarias para paliar los daños producidos en edificios catalogados por los movimientos sísmicos. Se concedían ayudas para cubrir los gastos derivados de las «actuaciones imprescindibles e inaplazables que se acometiesen para garantizar la protección de los bienes del patrimonio cultural de la ciudad frente a fenómenos meteorológicos susceptibles de producir en dichos bienes daños que agraven el deterioro que ya sufren como consecuencia del terremoto del 11 de mayo».

El inventario de las actuaciones, con las especificaciones técnicas de su ejecución para cada uno de los bienes integrantes del patrimonio cultural sobre los que se debía actuar, fueron aprobados por el Ministerio de Cultura, la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y el Ayuntamiento de Lorca.

La inversión total ha sido de 284.000 euros que incluye las reparaciones en cubiertas y torreones de casas solariegas y los cubrimientos para evitar la lluvia. Solo en los remates singulares de las casas solariegas el importe ascendió a 160.000 euros. Los trabajos más inmediatos, algunos de ellos ejecutándose en estos momentos, afectan a los torreones de la Casa de Gimeno Baduell, en la calle Selgas; el inmueble del número 15 de la misma arteria; la conocida como ‘Casa del Reloj’, en Fernando el Santo; y la del Coronel Potouse, en la Plaza de España.

Fuente: La Verdad