Patrimonio por Lorca Rotating Header Image

Cinco iglesias esperan que lleguen las ayudas para comenzar su restauración

La fachada de San Diego, sostenida por un gran andamio. :: Paco Alonso/AGM

La fachada de San Diego, sostenida por un gran andamio. :: Paco Alonso/AGM

En las iglesias de San Diego, San José, Santa María, San Juan y San Pedro, veintinueve meses después de los terremotos, aún no se ha movido ni una sola piedra. Los cinco templos fueron sometidos a obras de emergencia en los meses posteriores a los seísmos para evitar un progresivo deterioro. Consistieron en apuntalamientos e instalación de corses de acero para evitar que sus torres se agrietaran. Sin embargo, las rehabilitaciones previstas y anunciadas aún no han comenzado, a pesar de que el ‘Plan Director’ prevé las cantidades que se destinarán a cada uno de los monumentos.

Hay una iglesia más de la que nada se sabe. Se trata de la de Cristo Rey, en el barrio de La Viña, la ‘zona cero’ de los terremotos. El templo resultó gravemente dañado durante los movimientos sísmicos pero fue la demolición del edificio Grial, contiguo al templo la que provocó su derrumbe al precipitarse sobre él.

Fue demolido en su totalidad y el solar que ocupaba quedó vacío y vallado. Hay propuestas desde el Consistorio para trasladar la iglesia a otro lugar, aunque hasta el momento el Obispado no ha tomado una decisión sobre el asunto.

Mientras, según su párroco, Juan José Sánchez, las celebraciones eclesiásticas en el barrio se llevan a cabo en unos bajos de un edificio de la calle Herrerías. «Se destinaban a las clases de catequesis, pero desde que perdimos nuestra iglesia todas las misas tienen lugar en ellos».

Sobre el inicio de las obras asegura que «nada se sabe todavía», como tampoco del lugar donde se ubicará el nuevo templo de Cristo Rey. En el barrio de San José también se desconoce cuándo comenzarán las obras de rehabilitación de su templo. Su párroco, Andrés Jimeno, dice que de lo poco que sábe «he tenido conocimiento por los medios de comunicación». Y añadió que «han dicho que ya había una cantidad importante para las obras, pero no ha llegado todavía».

El proyecto de rehabilitación de la iglesia de San José está redactado incluso antes de los terremotos, ya que estaba previsto acometer obras en el templo. «Habrá que ejecutar cambios, por supuesto», declaró su párroco. La iglesia está clausurada y apuntalada. Mientras, las misas se llevan a cabo «en el antiguo pabellón deportivo que construyó el Padre Ángel Alegría».

Ni siquiera su campana suena, aunque lo hizo en los días posteriores a los terremotos. «Yo la hacía sonar, pero me dijeron los técnicos que no era aconsejable. Desde entonces está en silencio». En San Diego la iglesia sigue cerrada a cal y canto y su fachada apuntalada. Igual están las de Santa María, San Pedro y San Juan. Estas últimas se quieren recuperar y ponerlas en valor turísticamente. Y entre las que están en fase de rehabilitación están las de Santiago, que podría abrir sus puertas el próximo verano, y El Carmen. Se va a iniciar la segunda fase de los trabajos que incluirán toda las capillas y la decoración de yeserías. La intención es que pueda ser utilizable para la próxima Semana Santa. En cuanto a la Colegiata, las obras siguen paralizadas.