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Inician la reconstrucción del crucero de Santiago tras fijar la estabilidad del templo

La nave central libre de andamios. Al fondo, el instalado para la reconstrucción del crucero que se hundió en su totalidad. Foto: Paco Alonso/ AGM

La nave central libre de andamios. Al fondo, el instalado para la reconstrucción del crucero que se hundió en su totalidad. Foto: Paco Alonso/ AGM

La restauración de la iglesia que más daños sufrió en los seísmos de 2011, la de Santiago Apóstol, avanza al ritmo previsto, aunque desde el exterior apenas de aprecian los trabajos en marcha. Como señala el arquitecto Juan de Dios de la Hoz, que es el autor y director del proyecto, «hasta el momento se han llevado a cabo los trabajos más urgentes para asegurar el edificio e impedir que continúe desplomándose».

Hay que recordar que en este templo el daño más espectacular fue el hundimiento total del crucero, aunque otras zonas del edificio como muros, pilares, contrafuertes, arcos y bóvedas, también sufrieron importantes desperfectos. «Hemos centrado el trabajo en reparar esos daños y la protección de las cubiertas frente a los agentes meteorológicos, eliminando al mismo tiempo el sobrepeso de hormigón de una rehabilitación anterior, lo que ha permitido retirar el andamiaje de la nave central».

De la Hoz explica que «en este mes de enero han comenzado los trabajos para la ejecución en ladrillo de los cuatro arcos torales del crucero que se harán con ladrillo macizo colocado a sardinel, tomados con mortero de cal y con las mismas dimensiones que tenían antes del desplome. El andamio ya está preparado».

Los criterios que se siguen para esta obra de recuperación se basan en gran medida «en la utilización de materiales y técnicas tradicionales. Vamos a intentar conservar el mayor número posible de sillares recuperados en el desescombro. Se ha realizado un inventario de todas las piezas en el que se reflejan sus dimensiones, fotografías y el plano de posible ubicación, de forma que la mayor parte de ellos pueda volver al lugar que ocupaban antes del sismo», señala el arquitecto.

Reconoce de la Hoz que «hay un pequeño número de piezas que son irrecuperables o han desaparecido, por lo que se colocarán bloques de piedra si se trata de sillares con talla o bloques de hormigón encofrado en el caso de caras lisas». Ya se han preparado estas piezas «falsas» con idéntico peso a las que tienen que sustituir.

También se trabaja en la cubierta con la eliminación de una importante losa de hormigón que se había colocado en una rehabilitación anterior y que suponía un sobrepeso en la estructura. Cuando finalice esta parte de las obras se habrá pasado de las 439 toneladas que tenía antes del terremoto, a 288. Para reponer la techumbre se utilizarán vigas de madera como se hacía en la época de construcción del templo.

Como se han retirado todas las tejas, han colocado una protección provisional metálica hasta que se reponga el tejado. En cuanto a la cúpula, que quedó totalmente destruida, al terminar mantendrá el volumen y la imagen original, por lo que no se apreciará cambio alguno cuando esté reconstruida. Interiormente, la cúpula llevará una estructura de madera laminada muy ligera, sustentando bajo ella la bóveda.

También se trabaja en la torre, de la que se han podido retirar los tirantes horizontales de atado que se colocaron tras los seísmos. Además, se ha procedido a la reparación de las grietas en aspa de la fachadas este y oeste, mediante la retirada de los muros colapsados y la ejecución de fábricas nuevas, pero utilizando los materiales recuperados del desmontaje. Se están fabricando las tejas y elementos decorativos vidriados de forma que, en cuanto lleguen a la obra, se puedan retirar todos los que están en mal estado y sustituirlos por los nuevos.

Fuente: La Verdad